Psicóloga clínica y social


Integradora social


Formadora de formadores

PsicoVan

Tu mano virtual en Diversidad Funcional

  
  

Nada más nacer con una discapacidad ya nos etiquetan de diferentes, donde a ojos de los propios médicos incluso pueden decir que seremos como vegetales, proyectando a la familia un dolor sumativo al que ya conlleva haber tenido un niño con problemas.

Ese: "no podrá hacer ni ser nada” va penetrando en nosotros como estímulo negativo desde el primer minuto que se dan cuenta que tenemos una discapacidad (a veces ésta por propia negligencia de los médicos). Pero aun así salimos adelante, con ayuda de la familia pero sobre todo por nosotros mismos, nos aferramos a la vida, luchando por progresar. Puede que inconscientemente notamos que no somos iguales que el resto y queremos serlo, por eso se nos crean unas necesidades y motivaciones que nos impulsan a superarnos día a día.

Expectativas generadas por y desde nuestro entorno con el propósito de estimular nuestro desarrollo, recibimos estímulos externos, quizás más constantes que un niño sin discapacidad, que nos hacen esforzarnos para conseguir aquello que queremos. Puede que lo primero sea alcanzar un juguete volteando o gateando, pero eso ya ha representado que si queremos, podemos.

¿Qué quiero decir con eso? Que los logros se consiguen del esfuerzo, éste de la motivación que es dada por las expectativas, las cuales se identifican en pensar en aquello que lograremos si realizamos tal cosa.

Como vemos, nuestra conducta no varía del resto de mortales, tan sólo puede cambiar la manera de ejecutar la acción. Pero si el objetivo motivador es llegar a un juguete, que más dará cómo llegar, volteando, gateando o arrastrándonos hemos conseguido llegar a aquello que queríamos. Lo mismo ocurre con el resto de objetivos que nos propongamos en la vida, siempre que sean metas alcanzables según nuestras posibilidades funcionales.

¿Cómo vamos logrando estos propósitos propuestos? Buscando nuestras propias estrategias, surgidas de nuestra experiencia, de las necesidades y de todo lo mencionado anteriormente. Es el círculo conductual de cualquier persona, que le lleva a conseguir aquello que quiere.

Por lo tanto, ¿quién determina qué sería y hasta dónde llegaría una persona con diversidad funcional? Pues como cualquier otra, todo el círculo conductual de la misma.

Lo importante es querer, el “cómo” surge de ti.

El horizonte con una mano abierta y una frase que dice:  Muchos de nuestros sueños parecen primero imposibles, luego parecen improbables, y luego, cuando sumamos la fuerza de voluntad, pronto parecen inevitables.-Christopher Reeve.

Ejemplos de que sí se puede:

Vuychich Nick nació con Tetra-Amelia - una rara enfermedad hereditaria caracterizada por la falta de las cuatro extremidades en la persona que la padece. A los 10 años Nick trató de ahogarse en la bañera, no quería seguir siendo una carga para su familia. Ahora Nick es uno de los oradores motivacionales más famosos y populares en el mundo, tiene una hermosa esposa y un hijo. Su propia existencia da esperanzas de una vida "normal" a miles de personas.


Jessica Long nació en Siberia y fue adoptada por una familia norteamericana cuando tenía 13 meses. Debido a una hemimelia fibular, nació sin los huesos de la espinilla y de los pies, le amputaron las piernas por debajo de las rodillas a los 18 meses de edad. Aprendió a caminar con prótesis y practicó varios deportes, pero donde sin duda ha destacado a nivel mundial es en natación.  Ha ganado 12 medallas de oro y posee el récord mundial paralímpico de atletas sin piernas.

Claudia Tecglen tiene 28 años, tiene parálisis cerebral con espasticidad, es fundadora y presidenta de la Asociación Convives con Espasticidad, estudia Psicología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y en 2012 recibió el premio “Jóvenes Emprendedores Sociales”, concedido por la Universidad Europea de Madrid.

 

Helen Keller quedó sorda y ciega a causa de una enfermedad cuando tenía 19 meses de edad. Llegó a desarrollarse culturalmente y ser una escritora y conferenciante pública mundialmente famosa.

 

Susana Rodríguez compite en la categoría Tri6 para deportistas con déficit visual grave acompañada de su guía Mayalen Noriega y a sus 26 años atesora un gran palmarés adornado con varias medallas de oro internacionales: fue campeona mundial de paraduatlón en 2011 (Gijón) y en 2012 (Nancy, Francia). En 2012 también se proclamó en Auckland campeona mundial de para triatlón categoría Tri6 y fue subcampeona mundial en 2013 en Londres. No sólo es una gran deportista, ejemplo de lucha y superación, es también una brillante estudiante, graduada en Fisioterapia en 2009 y que actualmente está en 5º curso de Medicina, trabajadora incansable que exprime los días para compaginar deporte y estudios y que ha sido distinguida con el Premio Gallega del Año del mes de Febrero por el Grupo Correo Gallego

 

Berta Tarrida es, con 15 años, una de las mejores jugadoras de la selección española de hockey patines que se proclamó subcampeona de Europa en Alcorcón (Madrid) y una de las máximas goleadoras del torneo con siete tantos. Es sorda, lo que ensalza más si cabe el tesón y la actitud de Berta.

 

Lorena Bogado, tiene 26 años, tiene parálisis cerebral motriz severa y es escritora, ha publicado 2 libros.

 

Con estos ejemplos se demuestra que si se quiere y se dan oportunidades, se puede!

Firmado: PsicoVan, parálisis cerebral a nivel motriz, licenciada en psicología clínica y social, técnica superior en integración social y formadora de formadores.

Vanessa Fuentes

 

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