Psicóloga clínica y social

Integradora social

Formadora de formadores

Tecnopedagoga

PsicoVan

Tu mano virtual Diversidad Funcional

  
  

Porque podemos, somos capaces, luchamos, reímos, sufrimos, avanzamos, superamos, alcanzamos, sentimos...En definitiva, vivimos!

Pero sobretodo: compartimos... Eh ahí el objetivo del apartado, recopilar y compartir todas aquellas experiencias que, para muchos, son ejemplo de superación y, para otros, el logro de la igualdad de calidad de vida.


 

Se suele decir que “si quieres, puedes” ante el logro o la intención de conseguir una meta. Pero muchas veces, las personas con una discapacidad congénita (de nacimiento), parece que nazcamos con el guion de nuestras vidas bajo el brazo, dónde parece haber un solo camino, el especial.

Ya, nada más nacer con parálisis cerebral, por ejemplo, los médicos suelen decir: “Uy, este bebé será un vegetal, no hay nada que hacer.”  ¡Toma! Torta para tu familia que, cogiendo fuerzas, a veces de donde no las hay, empieza el peregrinaje que marca el guion invisible pero común en estos casos: te llevan a médicos, curanderos, fisioterapia, logopedia, etc… Hasta que, posiblemente, acabas en una escuela especial.

Allí pasas dulcemente tu infancia entre juegos y terapias con un aprendizaje implícito y operativo pero diferente al habitual. También pasas la adolescencia, donde descubres que hay otro “saber” y comienzas a perseguirlo. Ahora eres tú quién pides más fisio, más deberes, etc… Pero puedes toparte que allí no se pueda pasar de cierto nivel y con esa lentitud, llegas a la mayoría de edad con 6º de E.G.B., pero sin título.

Momento en que vuelven a recurrir a esa guía, a ese camino, muchas veces invariable, donde te aconsejan y te orientan que tu mejor destino se haya en un centro ocupacional donde aprenderás habilidades instrumentales y sociales.

Pero a ti no te motiva ni la cocina, ni jardinería ni mucho menos las manualidades que, en ocasiones, por tus características físicas, más bien tiendes a huir de toda actividad que requiera motricidad fina.

Imagen de 2 caminos

Así que te rebelas, persigues algo más, aquello que te gusta. En mi caso, primero me obstiné a ir a un centro (también especial pero más realista) donde se hacía informática, una de mis aficiones y que acabaría siendo mi forma de vida. Allí es de los pocos sitios que aplican el “si quieres, puedes”, priorizando las capacidades ante las limitaciones. Y, aunque sólo estuve 2 años como alumna, siguieron apoyándome, a mi y a muchos otros, en nuestra decisión por desviarnos del camino especial y perseguir nuevas metas.

Gracias a estos tipos de apoyos y tus ganas de perseguir el saber, te embarcas en la educación ordinaria. Donde se cambia el “si quieres, puedes” por el “si te dejan, puedes”, donde puedes encontrarte con un obstáculo tras otro que debes tomar como un parque de atracciones, en el cual superar cada atracción (obstáculo) con diversión y mucha constancia.

Porque esas piedras que vamos encontrando en el camino, se convierten en libros llenos de aprendizajes.

De esta manera, puede que contra todo pronostico y habiendo salido con 6º de E.G.B y sin título en tu mayoría de edad, después de unos 15 años te encuentres con un grado superior, una carrera universitaria, varias especializaciones y puede que hasta con un máster. Y todo ello acompañado de un certificado de discapacidad que puede ser del 100% físico.

Pero tranquilos, que por si no habéis oído bastantes veces, cada vez que iniciamos una formación, el “tú no puedes”, se sigue repitiendo en la búsqueda de empleo. A veces hasta te lo acabas creyendo.

Pero, de nuevo aparecen profesionales (a más de los que siguen a tu lado abriéndote puertas) que te dan oportunidades. Entonces te das cuenta que en las personas con discapacidad no sólo cuenta el “si quieres, puedes”, sino que es necesario el “si te dejan, puedes”.

Es por eso que, como dice Claudia Tecglen en su artículo: “La Educación: Mucho Más Que Un Derecho”:  “(…)la educación no es un privilegio sino un derecho. Por ello pido a todas las personas e instituciones que protejan y luchen por ese derecho.”

Sólo a través de la inclusión y un cambio de visión, podremos cambiar el “si te dejan, puedes” por el “si quieres, puedes”

Vanessa Fuentes

Psicóloga, integradora social, formadora y tecnopedagoga

¡Hola queridos seguidores!

Escribo este post porque han aceptado mi aplicación “Comunicant” en el concurso “Apps Para Todos”.

Como sabéis, es una app muy sencilla y humilde que creé a partir de mi propia necesidad de hacerme entender y, aunque va dirigida a la comunicación de personas con disartria, como veréis, el nivel del concurso es muy alto, pues casi todo son apps de empresas.

Pero nunca hay que dejar escapar un tren. ¿No?

Así pues, os invito a votar mi app, desde el 27 de septiembre al 4 de noviembre, escribiendo en twitter: “yo voto por el #appComunicant en el reto #Appsparatodos

Pero si no tenéis twitter… ¡No hay problema! Os agradeceré enormemente la difusión de este mensaje.

Muchas gracias.

logo de apps para todos

Os dejo esta historia que demuestra una vez más que si queremos, podemos

Kayley Drake es una crack absoluta. Tiene parálisis cerebral y hace 12 años pasó por el quirófano para someterse a una cirugía que la ayudaría a volver a andar. No contenta con eso, ha intentado superar todas las barreras que la impone su propio cuerpo y ha logrado algo totalmente memorable. 

La intención de Kayley era correr al menos la mitad de la maratón de Oklahoma. Era su forma de demostrar que podía dar mucho más de sí de lo que otros esperaban. Esta particular carrera conmemora a las víctimas de un atentado que la ciudad estadounidense sufrió en 1995. Es habitual que un grupo de bomberos vaya detrás de los corredores, como forma de respeto a los compañeros fallecidos en acto de servicio ese fatídico día. 

Kayley dio el máximo en los entrenamientos para prepararse para el gran día. Empezó la carrera, a su ritmo, y fueron pasando los kilómetros. Pero el cansancio llegaba y las fuerzas la estaban abandonando. Veía como los bomberos se iban acercando a ella: dejar que la pasaran sería como haber fracasado. 

Intentó seguir, pero no pudo. Primero los bomberos la animaron con palabras de aliento, pero se cayó de rodillas. Entonces dos de ellos la ayudaron a levantarse, la agarraron por los brazos y la ayudaron a cruzar la meta. Cuando les preguntaron por su gesto, los bomberos dieron todo su mérito a Kayley, que fue quien realmente acabó la maratón. Sin su esfuerzo, su valentía y su superación personal no lo habría logrado. 

 

Fuente: cortaporlosano.com

Así surgió PsicoVan,

De la fusión de ideas con un gran profesional.

Uno de los que en mi creyó,

Y mis ideas apoyó.

Así con el practicum de fin de carrera pude crear,

El proyecto que la fórmula secreta me iba a dar.

Fórmula que pude desarrollar,

En el CEE que siempre pude confiar,

Apoyándome desde el graduado hasta la universidad,

Mostrándome siempre la realidad,

Donde alternativas hay que buscar,

Que a nuestras necesidades se puedan adaptar.

Sin tener que esperar a que lo hagan por ti los demás.

Tampoco debemos ser derrotistas,

Pero, eso sí, mostrar nuestro punto de vista.

Porque juntos podemos demostrar,

Que todos creamos  la diversidad.

Por eso es un placer compartir este camino,

Con personas que persiguen el mismo destino:

De ello son un buen ejemplar,

Nuestros amigos de convives con espasticidad,

Y parálisis cerebral en primera persona,

Claudia y Rocío dos excelentes personas,

Pues dan todo por ayudar,

Como intento hacer en PsicoVan.

Mostrando nuestra capacidad,

Como el resto de humanidad.

Y es que tener al lado grandes profesionales,

Te ayuda a conseguir tus metas vocacionales.

De seguidores, amigos y profesionales sigo aprendiendo,

Y gracias a  vosotros PsicoVan sigue creciendo.

Por eso quiero agradecer,

Todo vuestro quehacer,

Por seguir luchando por poder ser uno más

De esta diversa sociedad.

Poema en  imagen

Aqií os dejo una entrevista de  

María Isabel Vidal, licenciada en Turismo y Filología Inglesa con un 91% de discapacidad. María Isabel Vidal cursó su Erasmus en la Universidad de Northumbria, en Inglaterra, en 2010. Esta joven licenciada, con un 91 por ciento de discapacidad, compartió esa experiencia con estudiantes de ese programa de movilidad internacional de universitarios durante unas jornadas de sensibilización sobre discapacidad organizadas por Fundación ONCE y la Federación Erasmus Student Network España (ESN-España).
Esta joven, nacida en Andújar (Jaén) hace 29 años, ha estudiado dos carreras universitarias, Turismo, de 2003 a 2006, y Filología Inglesa, de 2008 a 2013. También cursó el máster de Desarrollo Profesional de la Universidad de Alcalá de Henares y Fundación Universia en 2014, según explicó a 'Perfiles', revista de actualidad sobre temas sociales que edita la ONCE.
Su discapacidad –tiene movilidad reducida debido a una enfermedad congénita que afecta a extremidades superiores e inferiores– no le ha impedido lograr buenos resultados académicos. Su amplia formación se completa con un Erasmus, que le "dio el 'empujoncito' en inglés que necesitaba", dice María Isabel, una experiencia que compartió con un centenar de alumnos de toda Europa de ese programa de movilidad internacional de universitarios, durante una jornada de sensibilización organizada por Fundación ONCE y la Federación Erasmus Student Network España (ESN-España) en Madrid, donde esos estudiantes conocieron de primera mano cómo realizan las tareas cotidianas sus compañeros con discapacidad.
Ahora, esta joven andujareña está realizando el Máster de Enseñanza Secundaria Obligatoria, en la especialidad de inglés, que terminará el próximo mes de julio, y lo compagina con su trabajo en el Departamento de Internacionalización de la Universidad de Jaén, ayudando con todo tipo de trámites a alumnos de Erasmus que vienen a a estudiar España.
ERASMUS ACCESIBLE
María Isabel destaca la accesibilidad de la Universidad de Jaén y de la Northumbrian University de Newcastle, donde estudió durante su Erasmus, ya que “están superpreparadas”, dice, para personas con una gran discapacidad como la suya: tiene un grado del 91 por ciento, se desplaza en silla de ruedas eléctrica y necesita ayuda en muchas de las tareas cotidianas, como ducharse o comer.
En Jaén le tramitaron la financiación que ofrece la Unión Europea para que un voluntario acompañe al estudiante universitario con discapacidad que lo necesite, y le ofrecieron facilitarle esa persona desde su oficina de voluntariado. En su caso no hizo falta, porque “fue un amigo de la carrera, ya que también puede ser voluntario alguien que conozcas y esté interesado”, comenta.
“Mi universidad se encargó de hacer todos los trámites y cubrir los gastos que no contemplaba la financiación europea”, explica. De ese modo su acompañante tuvo cubierto el coste del vuelo, el alojamiento y “además recibió un sueldo de 500 euros al mes y dinero de bolsillo. También aprendió inglés, podía asistir a las clases a las que yo iba, y obtuvo un diploma de idiomas para acreditarlo”, añade.
En la Northumbrian University, “todas las mesas estaban adaptadas y podía sentarme en cualquier sitio. La residencia en la que me alojé en el campus también era completamente accesible, tanto las habitaciones como todos los espacios comunes”, agrega.
Además, cuando llegó, tuvo una “entrevista muy detallada” en la oficina del estudiante con discapacidad del centro docente británico en la que le preguntaron las adaptaciones que precisaba. “La única que necesito es un poco más de tiempo para realizar los exámenes, pero yo escribo con la boca y estoy acostumbrada a coger mis apuntes. De hecho, mi ordenador portátil no está adaptado, tecleo con un bolígrafo que utilizo con la boca”, comenta.
En opinión de María Isabel, la baja movilidad internacional de los universitarios con discapacidad españoles podría deberse a que “están acostumbrados a su ambiente de familia, amigos, estudio y a lo mejor no se atreven”. También reconoce que puede haber “algo de sobreprotección de sus familias”. No ha sido su caso, puesto que “desde pequeña me han enseñado a valerme por mí misma”.
En julio, esta vital joven inicia una nueva etapa en Madrid, donde la Fundación ONCE le ha ofrecido una beca en prácticas para trabajar en la cadena de Hoteles Confortel durante seis meses. También ha puesto a su disposición un piso con un alquiler reducido, donde vivirá durante ese tiempo con su marido, un experto en energías renovables de Sri Lanka al que conoció durante su Erasmus.
EDUCACIÓN DE CALIDAD
“Desde Fundación ONCE tenemos el objetivo ambicioso de promover la educación superior de los jóvenes con discapacidad y, sobre todo, fomentar una educación de calidad que les permita una inserción laboral con las máximas garantías de acceder a empleos de calidad y de alta cualificación”, señala Isabel Martínez Lozano, comisionada para Universidad, Juventud y Planes Especiales de esta entidad.
“Creemos que este objetivo es algo a lo que no podemos renunciar porque la inclusión pasa precisamente porque en esta sociedad del conocimiento, que cada vez requiere más empleos cualificados, nuestros jóvenes no se queden atrás”, añade
Por eso, “el mayor consejo que damos a estos jóvenes es que no se pongan límites en su formación, porque en el futuro el nivel de exclusión va a venir determinado, mucho más que por discapacidad, por el grado de formación. No queremos que estos estudiantes renuncien por su discapacidad a una formación de élite, a poder tener un nivel más alto y alcanzar la excelencia”, concluye Martínez.

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